Ciocârlia y la salvaguarda de la blusa rumana

La camisa tradicional de Rumanía es una de las prendas tradicionales que se ha convertido en patrimonio y símbolo identitario del país. Es utilizada desde hace siglos y su diseño y bordado varía de una región a otra. Cada bordado (tanto el dibujo como los colores elegidos) tienen un significado especial que es transmitido de generación en generación. Es más, cada 24 de junio se celebra el Día de la Blusa Tradicional Rumana, una efeméride que sirve para recordar y valorar las tradiciones y para compartir con el resto del mundo la riqueza de su cultura. 

Exposición de camisas organizada por la comunidad Ciocârlia.

La comunidad Ciocârlia fue fundada en 2020 en el pueblo de Costești, distrito de Ialoveni (Rumanía), con un claro objetivo. “Nuestra comunidad se dedica a salvaguardar el traje tradicional, especialmente la camisa bordada. Nuestras componentes se inspiran en piezas de museos, arcones de ajuar y trajes antiguos y contribuyen a su reconstrucción, -comenta Diana Rosca, fundadora de la asociación Ciocârlia-. La expresión cultural es el núcleo de nuestra identidad, de nuestros comienzos, y también es el hilo invisible que nos conecta con nuestros antepasados. Nuestro deseo es recuperar y promover nuestro tesoro. La promoción también es necesaria para mostrarle al mundo quiénes somos, desde nuestros ancestros ​​hasta hoy».

No todas las blusas son iguales

La camisa tradicional -llamada Ie- es la prenda más importante del traje tradicional ya que determinaba los restantes componentes del vestido. Pero, atención, hay diferentes formas dentro de las camisas. “La blusa con ‘altiţă’ (bordado en el hombro) es una de las más representativas de nuestra expresión cultural e identitaria -comenta Diana-. Su realización es un verdadero ritual, desde cortar la tela hasta elegir los colores y símbolos”. 

A la izquierda, los materiales necesarios para bordar. A la derecha, una muestra del bordado.

Además, la blusa con ‘altiţă’ es una prenda festiva muy importante. En 2022 fue inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. “Cada registro ornamental tiene un significado específico: la ‘altiţă’, con sus motivos celestes colocados en lo alto de los hombros, representa la espiritualidad de la persona; el ‘încreț’ en el centro de la manga simboliza el relieve geográfico de la zona de donde proviene la persona, mientras que las mangas y el pecho presentan símbolos de la vida cotidiana. Nada es accidental -describe Diana-. Todos los adornos tienen una ubicación lógica, siguiendo tradiciones y reglas desarrolladas a lo largo del tiempo y transmitidas hasta nuestros días”.

Un intenso y variado programa

Diana, junto con los miembros de la comunidad de Ciocârlia, desarrollan diversas actividades para visibilizar al máximo el traje tradicional y unir a la gente en torno a su calendario de actividades. “Desde el día en que se fundó nuestra comunidad hemos logrado iniciar varios proyectos. En 2021 lanzamos el llamado Volver a Nuestras Raíces, apoyado por la administración local, en el que organizamos varios talleres de costura con jóvenes y niños. El objetivo de estos encuentros era familiarizar a las generaciones más jóvenes con técnicas de costura arcaicas que hoy están a punto de desaparecer. Este proyecto concluyó con una exposición en la escuela secundaria Olimp, en el pueblo de Costești”. 

Los encuentros organizados por Ciocârlia no sólo se limitan a enseñar, también crean comunidad.

Ciocârlia participa junto con otras comunidades de camiseros, como ‘Șezătoarea Basarabiei’, en exposiciones internacionales y ya han estado en ciudades como Vilnius, Riga, Vaduz-Liechtenstein, Ginebra, y Bruselas, entre otras. Además, cada 24 de junio, celebran de manera muy especial el Día Universal de la camisa rumana.

Y eso no es todo. “En 2023, Ciocârlia participó en el proyecto La tradición se encuentra con los negocios: el viaje de una mujer emprendedora, lanzado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Gracias a ello logramos desarrollar y registrar nuestra identidad visual: el símbolo del pájaro alondra. También, cada año publicamos una revista resumen de nuestras actividades anuales y organizamos conferencias públicas en las instituciones a las que somos invitados, con el tema: La Camisa Ancestral, una Prenda de Identidad”.

Sin perder la identidad

La apropiación cultural y las falsificaciones son dos factores muy peligrosos para muchas artesanías europeas, incluida la Ie de Rumanía y sus bordados. “La decoración artesanal de la camisa tradicional rumana es tan intrincada y extraordinaria que existe el riesgo de que sea plagiada por las principales casas de moda, que luego la presentan como un diseño original. Por este motivo, es fundamental perpetuar esta tradición dentro de las comunidades de creadores, asegurando así la preservación de la autenticidad y el reconocimiento del valor cultural de estas creaciones”.

A la izquierda y a la derecha, la camisa con ‘altiţă’ (bordado al hombro) es la más representativa.

Lamentablemente, no se puede detener la falsificación del bordado tradicional, se lamenta Diana. “Sin embargo, lo que podemos hacer es mantener viva y auténtica la tradición, educar al mundo sobre las diferencias entre lo auténtico y lo falso y resaltar esta distinción mediante la promoción de la calidad”. 

Además, prosigue Diana, “existe una tendencia entre los diseñadores a inspirarse en la tradición. Podríamos oponernos a esto, pero no traería ningún beneficio porque el mundo está en continua evolución. Por eso, es importante colaborar con estos diseñadores, compartir con ellos nuestro conocimiento para que aborden la tradición con respeto, asegurando la satisfacción de ambas partes. A través de esta colaboración constructiva, podemos garantizar que la tradición sea respetada y transmitida de manera óptima y valiosa para las generaciones futuras”.

Divulgar mirando al futuro

Es necesario estar en movimiento. “Al apoyar y promover la artesanía tradicional no sólo mantenemos viva una parte importante de nuestro patrimonio cultural, sino que también brindamos una plataforma de aprendizaje para las generaciones más jóvenes -puntualiza Diana-. Es vital organizar talleres de costura y bordado, exposiciones y eventos educativos donde se puedan transmitir los conocimientos y técnicas propias de este oficio. De esta manera, nos aseguramos de que estos patrones únicos sigan siendo un símbolo de nuestra identidad cultural y no sólo una tendencia pasajera en el mundo de la moda”.

Cada uno de los bordados tiene un significado diferente.

Hay que pensar también en esos jóvenes de origen rumano que viven en otros puntos del planeta. “En el contexto de la globalización, cuando las personas cambian fácilmente de lugar de residencia, existe un mayor riesgo de perder señas culturales y de identidad. Los jóvenes y niños son quienes llevarán adelante esta expresión cultural, por eso es muy importante familiarizarlos con las tradiciones, enseñarlas y mantenerlas cerca de nosotros”.

Para llegar a estos jóvenes emigrados utilizan herramientas de comunicación accesibles para ellos, como las redes sociales y la programación de actividades lúdicas donde se combinan talleres, buena música y socialización. “A través de estas plataformas y eventos, no sólo promovemos tradiciones sino que también creamos oportunidades de participación activa, alentando a los jóvenes a convertirse en embajadores de nuestra cultura. Además, colaboramos con escuelas y organizaciones juveniles para integrar estos talleres en sus programas educativos y recreativos, de modo que nuestras tradiciones se transmitan de manera atractiva y relevante a las nuevas generaciones”.

Hermandad femenina

Bordar una blusa rumana es un acto de superación y autoconocimiento y es un acto que, tradicionalmente ha estado ligado al hogar y a la mujer. “Bordar una blusa tradicional es verdaderamente una forma de arte. Las mujeres tienen la oportunidad de explorar su creatividad heredada, descubriendo nuevas facetas de sí mismas”. 

Es importante divulgar el aprendizaje del bordado entre las generaciones más jóvenes.

Lamentablemente, en las zonas rurales hay menos actividades en las que las féminas puedan participar y socializar. “Los talleres creativos de la comunidad Ciocârlia, donde las mujeres se reúnen para discutir temas relacionados con la realización de blusas, así como asuntos personales o sociales, son encuentros de liberación emocional -cuenta Diana-. Conectadas a través del proceso creativo, las mujeres hacen nuevas amistades, adquieren nuevas ideas y también comparten las suyas con los demás. Para muchas de ellas, la tradicional blusa es un tesoro familiar; para otras, es una forma noble de expresar su pasión por el bordado. Y para algunas también es una fuente de ingresos, ya que algunas chicas incluso cosen blusas por encargo”.

La importancia de la bibliografía

En algunos países de Europa la publicación de libros y manuales sobre indumentaria tradicional ha ido en declive, algo que no ocurre con la edición de títulos especializados en la camisa de Rumanía. “Los libros y publicaciones son cruciales para mantener la tradición de la blusa tradicional rumana. Principalmente, sirven como testimonio de que esta tradición se ha practicado en una región específica, garantizando así la preservación de la memoria colectiva y la identidad cultural”. 

A la izquierda, es muy necesaria la publicación de manuales y libros especializados. A la derecha, alumna aprendiendo a bordar.

Ya sea por la emigración o por los cambios sociales a nivel global es necesario pasar a la acción. “En estos casos en los que la tradición puede olvidarse o perderse, los documentos escritos siguen siendo una fuente de conocimiento e inspiración para las generaciones futuras. A través de libros y publicaciones se preservan y transmiten detalles sobre las técnicas de costura, el simbolismo de los dibujos y el significado de los colores».

Estos recursos son esenciales no sólo para la educación y formación de nuevos creadores sino también para la investigación académica y los estudios etnográficos. «Por estas razones, dentro de nuestra comunidad publicamos una revista anual y este año pretendemos lanzar un álbum de aniversario con las historias de las mujeres creadoras de este patrimonio cultural”.

A izquierda y derecha, varios ejemplos de bordado realizados por las alumnas.

Todas estas actividades y publicaciones constantes aseguran un futuro muy fructífero para  Ciocârlia. “Imagino la comunidad de Ciocârlia como un centro de auténticas costumbres tradicionales, al que acudirán personas de diversos ámbitos: algunas para aprender a coser, otras para buscar consejo sobre blusas auténticas… -finaliza Diana-. Nuestro objetivo es convertirnos en un centro de formación, organizando numerosos seminarios, talleres y mesas redondas, además de publicar libros especializados sobre trajes tradicionales».

A través de estas iniciativas, «pretendemos promover y preservar la artesanía tradicional, fomentando el aprendizaje continuo y el intercambio de conocimientos entre expertos, artesanos y entusiastas. En el centro de nuestras actividades estará la educación y la inspiración de las generaciones futuras sobre la belleza y el significado de los trajes tradicionales rumanos”.