Fran Sieira. Tradición y transgresión en la danza gallega

En la actualidad, el baile tradicional gallego (que no se limita sólo a la muiñeira, por cierto), está más vivo que nunca. Se enseña en escuelas y asociaciones culturales, y es una presencia constante en festivales y celebraciones en toda la región. No es sólo un espectáculo para turistas, sino también una forma de mantener viva la identidad, un lazo que une a las personas con su tierra, su pasado y sus tradiciones. Y es más, sirve a artistas contemporáneos como referente a la hora de crear espectáculos transgresores.

Este es el caso del coreógrafo, bailarín y profesor de danza, Fran Sieira, cuyo trabajo y el de su compañía, se centra en revisionar el folclore gallego desde un prisma diferente. Fran decidió embarcarse en esta aventura con el fin de ampliar las alternativas del folclore gallego. “Como intérprete, mi experiencia profesional me puso en contacto con la danza contemporánea y en ella vi un marco muy atractivo para hacer una revisión de nuestro baile tradicional. Uno de los objetivos que perseguimos como compañía es crear un movimiento contemporáneo que a la vez sea el reflejo de nuestra tradición”. 

Remover conciencias

Otro de los focos de trabajo de la compañía de Fran Sieira es gestar proyectos artísticos con vocación social. La compañía crea espectáculos que tienen voluntad de generar conciencia social. Su pieza ‘DeMente’ habla de la necesidad de normalizar y no estigmatizar, las enfermedades mentales. Y ‘Ceibe’, su último espectáculo, reflexiona sobre los roles de género y cómo estos han permeado y condicionado la tradición, y por extensión, la sociedad. “Nuestra línea de trabajo se ciñe más en abordar temas sociales y ayudar a trasladarlos desde los márgenes, al centro del debate”. 

‘Ceibe’ (‘Libre’ en gallego) se distancia de los estereotipos sexistas para proponer nuevas formas de entender la identidad de género a través del movimiento. Puede pensarse que los bailes populares son muy rígidos en cuanto a roles pero en Galicia, en un contexto lúdico, hay una escena popular más abierta. “En una ‘foliada’ (una fiesta o reunión social espontánea e informal, cuyo eje principal es la música y el baile tradicional) por ejemplo, hoy en día los roles de género de los participantes están muy diluidos y puedes ver bailar emparejadas a personas del mismo sexo. Con esto no quiero decir que todo el camino esté hecho, ni mucho menos. Tenemos que entender el folclore como algo vivo y que debe avanzar con la sociedad. Yo nunca digo que el folclore es más cerrado o abierto, en todo caso la crítica debe ser hacia la sociedad. Construyamos todas juntas una sociedad abierta y plural y el folclore irá de la mano”.

Compañía polivalente

Tanto ‘’DeMente’ como Ceibe’ son representaciones pensadas para todo tipo de espacios, tanto convencionales como no convencionales. Desde grandes escenarios hasta evento de calle. “Somos una compañía ambiciosa y por eso apostamos por poner en la escena gallega exhibiciones de danza de gran formato pero eso hace que no podamos acceder a cualquier espacio escénico -argumenta Fran-. Esto ha hecho que nos reinventemos con cada representación, diversificando y convirtiendo cada espectáculo casi en camaleónico”. 

De ‘Ceibe’, por ejemplo, ofrece una versión en gran formato, pero también otra adaptación llamada ‘Un baile ceibe’, con un elenco más reducido y preparada para espacios heterodoxos. “El mercado nos ha obligado a desarrollar esta capacidad de adaptación que personalmente, creo que precariza en cierta medida nuestros trabajos e incluso, al sector”. Es su forma de ajustarse a los tiempos que corren porque, desde que Fran Sieira fundara la compañía en 2017 hasta ahora, mucho han cambiado las cosas. “Mantener una compañía de danza es difícil. El sistema no está preparado para que seamos autosuficientes, así que mentiría si dijera que todo ha sido un camino de rosas. Hemos pasado momentos muy buenos pero también épocas de pura subsistencia”. 

A pesar de los cambios, Fran Sieira y su compañía siguen manteniéndose fieles a sus raíces. “Bebemos del folclore gallego y lo utilizamos como nuestro mecanismo de expresión”. Galicia es además, una Comunidad Autónoma española que ha cuidado mucho la recopilación de su patrimonio. Investigar bailes antiguos a punto de desaparecer o canciones que ya casi nadie canta es una labor que se viene realizando desde hace décadas. “Gracias a ello hoy podemos presumir de un folclore muy rico -cuenta Fran-. Investigo a través de nuestros bailes, nuestras músicas, pero también a través de nuestros ritos, mitos, costumbres, indumentarias y todo aquello que engloba nuestro folclore. Me falta tiempo para abordarlo todo”. 

O seu xeito de facer as cousas

En cuanto suenan las primeras notas de la música tradicional el cuerpo responde con el movimiento, como algo instintivo… “Creo que el folclore se mantiene vivo gracias a la transmisión oral, y así deberíamos continuarlo. Es nuestra obligación con las futuras generaciones”. 

El espectáculo ‘Un baile ceiba’ de Fran Sieira Compañía de Danza.

Además, Fran ha estado durante más de quince años impartiendo clases de música y baile tradicional. “Siempre estaré vinculado a las asociaciones culturales y folclóricas que me vieron nacer como bailador. Como docente, me gusta dar mi punto de vista sobre cómo entiendo el folclore gallego, como un folclore vivo que conjuga pasado y presente. Es mi pasión desde niño, quizás sea lo que más claro tuve desde siempre aunque tardé en darme cuenta. El dar clase de baile y música tradicional, desde la raíz más pura de nuestro folclore, me ayuda a no perder ese nexo de unión con la tradición, a tener siempre muy presente y muy vivo el paso, ‘o xeito’, la manera de interpretarlo”. 

Para ‘Ceibe’, MounQup (Camille Hedouin) ha creado una música de fusión entre sonidos tradicionales y modernos. “La música es fundamental en todos nuestros espectáculos. Para cada uno de ellos creamos una música específica y en el caso de ‘Ceibe’, Camille ha hecho un trabajo excepcional. Cada una de las melodías nos ayuda a contextualizar la escena y gracias a ellas podemos guiar al público por todo el camino dramático de la obra”. 

En el vestuario se aprecian elementos de la indumentaria popular gallega. “Todo tiene referencias de nuestro folclore. Los pantalones, por ejemplo, hacen alusión a una fusión entre las cirolas y los pololos tradicionales”. Y en la coreografía, también hay pasos de bailes populares como de muiñeira vella, maneos, mazurcas o muiñeiras corridas. A Fran, todo el folclore gallego le inspira. “Jotas, muiñeiras, agarrados, pasodobles, dos pasos, mazurcas… No te puedo decir que el trabajo esté enfocado a un ritmo o paso concreto, porque mentiría. Todo sabe a Galicia”.