El tocado de flores de la huertana es un elemento fundamental del traje tradicional murciano, y no un mero adorno secundario. Su origen se remonta a las mujeres del campo que, en los días de fiesta, utilizaban las flores de su entorno —como el azahar, las rosas o los claveles— para arreglarse, vinculando este accesorio a la producción de la propia huerta. “Antiguamente, las mujeres cogían las flores del huerto o de donde crecían de forma natural y se las ponían en la oreja. Con el tiempo, esta costumbre evolucionó y se empezaron a llevar los tocados ya confeccionados. Si bien es cierto que siempre se han usado tanto flores naturales como artificiales, su elección siempre ha dependido de la utilidad y la comodidad de cada momento”. Quien explica esto es María Teresa Perán, diseñadora y creadora de las secciones Azahar Tocados y Azahar Tradiciones dentro del Grupo Azahar, una asociación que trabaja activamente para mantener y difundir las tradiciones de Murcia.
Flores frescas y preservadas
Las flores naturales siempre son una buena elección para el tocado, sobre todo si incluyen claveles, símbolo característico del traje regional murciano que estuvo muy en boga en los años 80 y 90, y que aún a día de hoy sigue utilizándose. “Las flores que utilizamos para los tocados son principalmente las hortensias, una variedad que simboliza la belleza. Así es exactamente como quiero que se sientan mis clientas: bellas y empoderadas. Estas se combinan con flores secas de diferentes características y colores; de este modo, ellas eligen la combinación cromática y nosotros les ofrecemos un diseño totalmente exclusivo”.

En Azahar Tocados se utilizan para los tocados tanto flores frescas como preservadas.
No es obligatorio elegir el color de la pieza en función del traje que se lleve. “De hecho, desde hace unos años se intenta buscar el contraste. Queda muy bonito que esa distinción cromática que aportamos en el tocado se vea reflejada en alguna prenda o complemento del resto del estilismo: en la cinta del cuello, el lazo del delantal o las flores del refajo. Es decir, un detalle que lo vincule al resto del traje y permita que exista una armonía visual”.
Actualmente, las huertanas de diversas generaciones —pero principalmente las más jóvenes— buscan comodidad, durabilidad y exclusividad. Por ello, confeccionar un tocado personalizado con flores artificiales o preservadas se ha convertido en una excelente opción.
“La elección de colores a conjunto con el traje hace que la pieza sea algo más personal y, si además optamos por flores preservadas, la convertimos en un accesorio exclusivo y elegante. Aunque su durabilidad es inferior a la de otros materiales sintéticos, conseguimos una apariencia idéntica a la de las flores naturales. Sin duda alguna, esta ha sido la elección principal de nuestras clientas durante la última temporada. Personalmente, me encantan las flores naturales, pero considero que, si podemos ser más sostenibles con el medio ambiente, sería una buena opción decantarse en determinados casos por las flores preservadas, ya que ofrecen la misma estética y permiten muchos más usos”.
Elaboración artesanal
El proceso de elaboración es totalmente artesanal: las flores se van uniendo a mano con alambres hasta adaptarlas a la forma del moño de picaporte o de rodete. A diferencia de los tocados tradicionales de otras zonas, el murciano cuenta con unas cualidades propias muy definidas. “El tocado de huertana de Murcia es alargado, de unos 15 centímetros de longitud por unos 5 de ancho, y lleva unos ganchos en los extremos para sujetarlo con horquillas. Es similar al que se utiliza en Valencia y en otras zonas de Levante, aunque es cierto que las falleras prescinden de él; más bien lo usan quienes bailan o son reinas de sus fiestas patronales luciendo el traje regional. En cambio, en Andalucía las flores se colocan de otra manera y se distribuyen por diferentes zonas de la cabeza, creando tanto ramilletes como utilizando flores grandes. Esa combinación es muy representativa de su tierra y constituye su propia seña de identidad”.


María Teresa Perán, es la experta diseñadora y creadora de tocados florales huertanos en Azahar Tocados.
No existen reglas escritas sobre cómo debe ser exactamente esta pieza; han sido su uso y el paso del tiempo los encargados de marcar la pauta. “Quizás han sido los grupos folclóricos y las peñas huertanas quienes han ido perfilando el diseño de este elemento. Con la presentación de las candidatas a Reina de la Huerta a lo largo de los años, hemos podido observar cómo ha ido evolucionando el tocado en cuanto a longitud, grosor y materiales”.
Lo más apropiado es que tenga una longitud media (entre 12 y 15 centímetros) y que sea respetuoso con la armonía facial, preferiblemente en tonos que combinen entre sí. “Basándonos en nuestros conocimientos de colorimetría, intentamos aplicar, por un lado, la armonía, combinando tonos dentro de la misma paleta cromática (fría o cálida) y, por otro, combinaciones que provoquen un contraste interesante. Nuestras Fiestas de Primavera se caracterizan precisamente por la explosión y el contraste de colores, y eso es lo que trasladamos a nuestras colecciones”.
Cómo colocar el tocado
El tipo de peinado influye notablemente en el resultado final. Casi siempre se opta por un moño de picaporte (el más antiguo y tradicional) o el de castaña o rodete, que es redondo y más sencillo. “El tocado debe colocarse detrás de la oreja de manera vertical, prácticamente recto y sin mucha inclinación. Queda estético de dos maneras: o muy pegado al moño, si se trata de un moño redondo, o más cerca de la oreja cuando llevamos el moño de picaporte o de pleita”.
Andando en la eterna duda de qué perfil elegir… ¿el derecho o el izquierdo? “Siempre se han mencionado diferentes simbologías tradicionales, como la de colocarlo en un lado u otro en función de si estabas casada o soltera. Hoy en día esto ya no se aplica, aunque es cierto que las candidatas a Reina de la Huerta lo llevan siempre en el lado derecho. En este punto, a mi me gusta dejar que cada persona elija el lado en función de su perfil más favorecedor”.


Los tocados de Azahar Tocados se pueden personalizar según las necesidades de la huertana.
Eso si, el tocado debe estar perfectamente sujeto para aguantar las largas horas de fiesta y baile. “El truco consiste en engancharlo con las horquillas de manera estratégica: lleva dos ganchos en cada extremo y, con asegurar una horquilla en el centro, es más que suficiente. Todo esto contando con que la persona lleve el pelo recogido, que es como se debe lucir para respetar la indumentaria tradicional de nuestros antepasados. Al fin y al cabo, cuando nos vestimos de huertanos estamos representando nuestras tradiciones, por lo que hay que hacerlo adecuadamente”.
Elegir las joyas adecuadas
Las peinetas son otro complemento clave dentro del estilismo de la huertana, disponibles en diferentes formas, tamaños y materiales. “Se pueden colocar detrás del tocado para tapar las horquillas, o en el lado opuesto para generar una simetría”, comenta María Teresa, aunque reconoce que no es partidaria de añadir elementos que interfieran en la posición natural del tocado en la cabeza.
En cuanto a la joyería, las piezas con volumen, perlas y brillantes hacen que el traje destaque mucho más. “Los collares de perlas o nácar, los corales y las cintas de colores con cruces o vírgenes convierten el traje en algo diferenciador. Hay que recordar que esta joyería es la que llevaban históricamente las mujeres murcianas. La moda cambia y la tradición también se ve influenciada por ella; llegan nuevos productos al mercado de la indumentaria y, a veces, se quedan para siempre. Lo interesante sería lograr una mezcla equilibrada entre lo tradicional y lo moderno, pero sin olvidar nunca nuestro origen”.


Los prendidos florales también son una forma de llevar joyas naturales a juego con los tocados.
A María Teresa le alegra ver que la gente se preocupa cada vez más por cuidar estos pequeños detalles. “Y eso es muy positivo, no solo por el tocado, sino por el resto de la indumentaria. Es importante respetar nuestras tradiciones y vestir correctamente para proyectar una estampa de Murcia que sea bonita y tenga sentido”.
Incluso los varones se están animando cada vez más a incorporar elementos florales en sus trajes. “Cada vez más hombres se suman a la tendencia de lucir el pañuelo en el chaleco a juego con el tocado de su pareja; es donde más lo vemos y lo que más nos piden. Nosotros nos sentimos muy orgullosos de que se incorporen flores de la manera que sea. Cuando esto se ve en las calles el día del Bando de la Huerta —una de las festividades más espectaculares de Murcia—, significa que algo habremos hecho bien”. Esta pieza es clave porque define el acabado final del peinado tradicional y funciona como una de las señas de identidad más reconocibles y estéticas de la vestimenta de la Región de Murcia.
