La artesanía ucraniana es un diálogo constante entre el ser humano y la tierra, un ecosistema de símbolos donde cada material de la naturaleza cobra vida. Desde la cocción de cerámica hasta el uso de la paja y el mimbre para crear objetos utilitarios de una resistencia asombrosa, la identidad de Ucrania se sostiene en unas manos que saben que lo cotidiano —un trozo de lino, una rama o un poco de arcilla— es el lienzo donde se escribe la historia de un pueblo.
Tetyana Fedosenko es maestra del arte popular. En su trabajo aporta el rigor etnográfico, la técnica manual y la conexión directa con la tradición oral y espiritual de Ucrania. Desde muy pequeña Tetyana ha estado ligada a la artesanía. “Como mi madre es de Transcarpatia -situada en el extremo suroeste de Ucrania-, pasé mi infancia en un pueblo pintoresco donde mi abuela, de origen lemko (un grupo étnico muy específico de las montañas de Europa del Este), y mi abuelo me inculcaron desde pequeña el amor por la artesanía. Él era un hombre polifacético: tejía cestas, reparaba botas e incluso fabricaba instrumentos musicales. Por su parte, mi abuela me enseñó a tejer, bordar, hornear pan y a elaborar desde velas hasta salchichas artesanas”.


Tetyana Fedosenko es la artífice de Fedosenko.Art.
Hubo una época en la que Tetyana no se dedicaba a nada relacionado con lo popular. “Tras el nacimiento de mis hijos, sentí el deseo de transmitirles mis habilidades y nuestras tradiciones. Fue entonces cuando empecé a estudiar más a fondo y a impartir clases magistrales; primero para mis hijos, luego para amigos y conocidos, hasta que finalmente comenzaron a llegar encargos de escuelas y organizaciones”. En 2009 impartió su primera clase magistral sobre cómo hacer huevos de Pascua. En 2014, cambió su trabajo en la industria del entretenimiento para centrarse en lo que realmente le apasionaba: la artesanía.
Técnicas ancestrales
Entre las disciplinas tradicionales ucranianas en las que centró sus esfuerzos e investigaciones están las muñecas Motanka, que actúan como amuletos de protección y símbolos de sabiduría ancestral. Se caracterizan por carecer de rostro para evitar que atrapen almas y por su elaboración artesanal, basada en enrollar y atar telas naturales sin usar agujas; el Pysanky, un arte ancestral ucraniano de decorar huevos de Pascua mediante una técnica a base de cera de abeja y tintes naturales. Sus complejos diseños geométricos son poderosos símbolos de protección. También la Vybijka, una técnica que consiste en estampar patrones sobre telas de lino o cáñamo utilizando bloques de madera tallados a mano con diseños en relieve. Y el Yavoriv, un método de ornamentación que consiste en decorar juguetes y muebles de madera tallada con motivos florales y geométricos.


En Fedosenko.Art se recuperan artículos y símbolos de la cultura ucraniana.
Lo que hace especiales a las piezas realizadas con estas técnicas, y por lo que más atraen a Tetyana es su capacidad para contar la historia de un pueblo que resistió. “Nuestro país sufrió profundamente bajo el régimen soviético debido a las prohibiciones que pesaron sobre nuestras tradiciones, nuestro idioma y nuestro patrimonio; por ello, para mí es fundamental revivir y difundir la belleza de la tierra que me heredaron mi madre y mi abuela”.
Estas materias cautivan por la profundidad de sus formas, la viveza de sus colores y el significado de sus símbolos. “Aunque mi mayor felicidad ocurre cuando tres generaciones se reúnen alrededor de una misma mesa: es en ese instante donde surge la comunicación auténtica y la transmisión de conocimientos de los mayores a los jóvenes. Al igual que en mi infancia, cuando cantábamos canciones ucranianas mientras preparábamos juntos los holubtsi (plato emblemático de la cocina ucraniana) o amasábamos el pan, hoy busco que cada pieza artesanal sea un puente vivo entre nuestro pasado y nuestro futuro”.
Artesanía terapéutica
La invasión a gran escala del ejército ruso sobre Ucrania tuvo lugar en 2022 y Tetyana y su familia tuvieron que mudarse al oeste del país, donde su esposo es médico de las Fuerzas Armadas. Tetyana también pone su granito de arena porque su arte sirve como una forma de terapia para otras personas desplazadas por el conflicto. “Durante la temporada alta, mi equipo de trabajo se integra con artistas, carpinteros y costureras que han tenido que reubicarse en otras regiones tras perder sus hogares; por ello, considero fundamental que nos valoremos y apoyemos mutuamente en este proceso. Me llena de satisfacción saber que mi labor, además de su profundo componente cultural, posee una dimensión social que ofrece estabilidad y propósito a quienes más lo necesitan en estos tiempos difíciles”.

Fedosenko.Art recupera tradiciones ucranianas que habían sido olvidadas.
Ante la dolorosa realidad de la guerra, entre la población ucraniana se ha despertado una conciencia profunda sobre la importancia de las tradiciones como pilar de la identidad nacional. “Tras siglos de intentos por prohibir nuestra lengua y cultura para imponer la del ocupante, la nación atraviesa hoy un momento de autorreconocimiento; la gente siente la necesidad de identificarse con sus raíces, de rescatar tradiciones que casi habían desaparecido y de profundizar en la historia de sus propias familias y regiones. Por ello, estamos viviendo un verdadero renacimiento ucraniano, un fenómeno que se refleja en la enorme demanda de ‘lo nuestro’ y que ha dado un nuevo propósito y relevancia a mi labor artesanal”.
En la primavera de 2023 lanzó su marca Fedosenko.Art. “Cuando nos trasladamos al oeste de Ucrania me encontré sola: mis hijos mayores estaban lejos, y el menor se encontraba separado de mí. Durante meses busqué empleo en Mukáchevo sin éxito; el sueldo de mi marido apenas alcanzaba para cubrir el alquiler y el combustible. Ante tantas dificultades, caí en una profunda depresión”. Todo cambió cuando su hija mayor, Daryna, fue a visitarla. “Ella me dijo con ternura: ‘Mamá, ¿te has visto en el espejo? Eres increíble, solo necesitas conectarte al mundo digital’. Ella misma creó mi página de Instagram y juntas diseñamos un logo. Empezamos a subir fotos de mis obras y, paso a paso, así comenzó todo”.
El objetivo fundamental de Fedosenko.Art es la creación de artículos, accesorios y piezas de colección únicos con un estilo étnico que promueva la cultura ucraniana. “Buscamos fusionar los motivos tradicionales con el diseño moderno para transmitir alegría y orgullo por nuestra herencia. En este proyecto he volcado todo mi conocimiento y mi amor por las tradiciones, invirtiendo mi esencia en este ‘hijo’ que llevaba gestando en mi interior durante tanto tiempo”.
Crecimiento, resiliencia y futuro
La demanda de sus productos creció de forma increíble. “Creaba, inventaba y dibujaba de la mañana a la noche. Decidí invertir mis últimos ahorros en la confección de pañuelos que llevaban mis Motankas y la inscripción: ‘Estoy enrollando una Motanka, llamo a la victoria’. Fue un éxito rotundo; se agotaron de inmediato y el público comenzó a pedirme nuevas historias”.


En Fedosenko.Art Tetyana ha digitalizado sus diseños para aplicarlos en productos funcionales como pañuelos o bufandas.
Al principio fue duro porque Tetyana carecía de los conocimientos necesarios para gestionar un negocio. “Lo más complejo para mí siempre ha sido lo relacionado con la contabilidad, las finanzas y el control de inventarios. Por ello, me dediqué a estudiar y obtuve becas que me brindaron la oportunidad de profesionalizarme. Con el tiempo, logré alquilar un taller, lanzar una página web y contratar a un administrador”.
En este camino, su hija Daryna ha sido fundamental. Daryna aporta la creatividad interpretativa, convirtiendo esos objetos rituales en piezas de arte visual que captan la atención del público moderno y global. “Como fotógrafa excepcional, experta en redes sociales y creadora de contenido, se convirtió en mi mano derecha. Ella supo captar mis pensamientos y aportar frescura con ideas innovadoras; gracias a su talento, mi creatividad se dio a conocer en todo el mundo a través de internet. El año pasado, Daryna decidió alistarse en el ejército para prestar servicio a nuestra patria. Desde entonces, la estética de sus fotografías ha cambiado, reflejando otra realidad. Mi mayor anhelo hoy es la llegada de la Victoria (Peremoga) y el regreso con vida de todos nuestros defensores”.
Artesanía para el futuro
Antes de la guerra, Tetyana dedicó más de quince años a recuperar y difundir las tradiciones nacionales impartiendo talleres de artesanía popular. “Pero al fundar mi marca en 2023, me di cuenta de que estaba agotada y no me sentía preparado para volver a dar clases de forma directa”. Por este motivo, creó kits de manualidades para que las personas puedan trabajar de forma independiente en casa, ya sea con amigos o en familia. “Entre ellos destaca un belén con máscaras tradicionales, que incluye un guion y tutoriales en YouTube donde explico cómo decorarlas. También he creado un rompecabezas navideño de estrellas ‘Chubarai’, diseñado en honor al soldado caído y compañero de clase de mi hija; este kit también incluye instrucciones de montaje y decoración. Actualmente, estoy preparando nuevos conjuntos dedicados a las Motanka, Pysanka y Vybyyka.


Fedosenko.Art recupera tradiciones ancestrales y las presenta con un diseño moderno y contemporáneo.
Una de las labores más importantes que que está haciendo FedosenkoArt es dar el valor que merece la artesanía ucraniana, no sólo popularizando técnicas casi olvidadas sino también potenciando su creación entre las nuevas generaciones. Ejemplo de ello es la Vybijka o estampación manual sobre tela utilizando bloques de madera. “»Hace apenas quince o veinte años, muy pocas personas conocían la vybiika. Hoy en día, esta técnica ha ganado una gran popularidad en Ucrania, y son muchas las marcas que la emplean tanto en el sector de la moda como en el de la decoración de interiores. Personalmente, me apasiona este arte; de hecho, trabajé durante un año como artesana especializada en un taller privado, donde decoraba camisetas, vestidos y pañuelos mediante esta técnica”.
Tetyana ha dedicado su vida a rescatar una disciplina artística que fue sistemáticamente prohibida y destruida durante la era soviética: la creación de estrellas y máscaras navideñas. “Mi fascinación comenzó al descubrir las obras de los maestros del arte naíf Ivan Prykhodko y Volodymyr Shagalo en el Museo Ivan Honchar; aquellas piezas me cautivaron para siempre. Desde entonces, he trabajado incansablemente para popularizar este legado: he desarrollado mis propios dibujos y esquemas, y he impartido talleres donde niños y adultos aprenden no solo a fabricar estas estrellas, sino a pintarlas con su simbología tradicional”.
Su compromiso le ha llevado a fabricar sus propias piezas y a compartirlas con el mundo. “El 8 de enero de 2023, tuve el honor de participar en la XVII Procesión de Fabricantes de Estrellas en la ciudad ucraniana de Lviv, donde conviví con maestros que han preservado este oficio de generación en generación. Asimismo, he tenido el privilegio de representar nuestra cultura en tres ediciones de la Feria Jagellónica en Polonia, llevando conmigo estas piezas que son símbolo de nuestra identidad”.
El equilibrio perfecto
En Fedosenko Art se ha logrado un equilibrio entre respetar los cánones ancestrales de las piezas pero aportando un +a visión contemporánea y personal. “Mi enfoque se basa en una premisa clara: la demanda genera la oferta. Por ello, me centro en lo que el público actual busca, pero enriqueciéndolo siempre con profundos significados tradicionales. Uno de los momentos más emocionantes de mi carrera fue cuando decidí invertir mis últimos recursos en la creación de bufandas artesanales; para mi sorpresa, tuvieron una acogida inesperada y masiva”.


En Fedosenko.Art no sólo se pueden adquirir los artículos ya realizados sino también kits para hacerlos en casa.
El digitalizar sus dibujos para presentarlos como estampados fue una de sus decisiones más exitosas. “Fue el paso decisivo para salir de mi zona de confort y emprender este nuevo proyecto. Recuerdo que sentía miedo, pero al mismo tiempo tenía tantas ganas de imprimir en tela que el deseo no me dejaba dormir. El éxito no llegó de inmediato: tuve que pasar por un proceso de aprendizaje, cambiando de costureras, proveedores y diseñadores. Sin embargo, tras todo ese esfuerzo, el resultado final fue inesperadamente hermoso”.
Aunque hay que seguir evolucionando para no quedarse atrás. “El mercado evoluciona rápido y en los últimos tres años han surgido muchos fabricantes similares, lo que me impulsa a innovar constantemente. Te confieso, casi en secreto, en qué estoy trabajando ahora: estoy diseñando chalecos de piel con forros personalizados y mis propias máscaras de la cabra para la festividad de Malanka (que se celebra la víspera del Año Nuevo) elaboradas con piel artificial por respeto al animal, pero manteniendo toda su esencia folclórica. Mi objetivo es seguir creando piezas que hablen del pasado pero que encajen perfectamente en el presente”.
Y para conectar con la actualidad nada mejor que ser sostenible. “Es muy probable que, en el futuro, incremente el uso de materiales reciclados en mis creaciones. Actualmente, para la base de las máscaras, utilizo cartón prensado que ya ha pasado por procesos de reciclaje. Además, adquirimos colchas y cortinas de segunda mano, pero de excelente calidad, para confeccionar las fundas y el embalaje de nuestros pañuelos y estrellas. Entre mis próximos planes, destaca la elaboración de máscaras mediante la técnica de papel maché, utilizando papel totalmente reciclado”.
