En un mundo cada vez más globalizado, mirar hacia las raíces no es solo un ejercicio de nostalgia, sino un acto de resistencia cultural. De eso saben mucho los cuatro integrantes de la asociación aragonesa ‘Hablamos de Indumentaria‘: Pepe Chaín, Paco Fuster, Julio Bellido y Mª Jesús Ruiz. Cuatro perfiles tan distintos como complementarios que han decidido unir fuerzas para investigar, coleccionar y divulgar el legado textil de su tierra.
Al preguntarles por la fórmula de su éxito y por cómo se define actualmente el colectivo, ellos mismos explican la riqueza de su heterogeneidad responden al unísono: “Somos muy distintos entre nosotros y venimos de caminos muy diferentes, y justo ahí está la gracia. Cada uno aporta su propia mirada y eso hace que el resultado sea mucho más rico, creativo y, en muchos momentos, incluso innovador. Al final, juntos llegamos mucho más lejos de lo que podríamos hacerlo cada uno por nuestra cuenta».
Empezar con buen pie
El nacimiento de esta unión no fue casualidad, sino el fruto de un hallazgo concreto. Pepe Chaín, uno de los miembros fundadores, recuerda el momento en que surge el proyecto: «El germen como asociación nace a raíz del estudio que llevamos a cabo de la indumentaria hallada en los boletines oficiales de la provincia de Zaragoza en el siglo XIX».

‘Hablamos de indumentaria‘ se centra en la indumentaria tradicional aragonesa con rigor.
A partir de ahí, la necesidad de dar un paso hacia adelante y estructurarse como agrupación se hizo evidente. Paco Fuster interviene para señalar los detonantes clave que los impulsaron en el panorama aragonés. “Por un lado, todos compartimos una sensibilidad muy fuerte por las tradiciones, sus músicas, cantos, bailes e indumentaria (tema sobre el que más consultas recibimos, por cierto) y por otro, cuando empezamos a investigar en lo que ha sido nuestra primera publicación, nos damos cuenta de que todo lo que estábamos descubriendo no podía quedarse solo para nosotros… había que contarlo».
Una pasión compartida
El amor por las tradiciones suele tener caminos diversos, a veces heredados y otras veces descubiertos de forma fortuita. Al indagar en la trayectoria personal de cada uno de ellos, las respuestas revelan trayectorias fascinantes. Pepe Chaín rememora que, en su caso, «fue por una invitación a estar en uno de los equipos de trabajo que existía en el Grupo Somerondón, (al que todavía pertenecemos), y que trataba de la investigación del patrimonio etnográfico de Aragón».
Para Paco Fuster, el folclore entró en su vida de una manera casi familiar y vecinal. “Todo comenzó cuando mi hermana estaba en la universidad y entró en Somerondón y para practicar los bailes nos utilizaba a mi hermano y a mí. Más adelante también entré yo en el grupo y ahí se abrió todo un mundo: descubrí el folclore en conjunto, encontré el amor y, desde entonces, me picó el gusanillo. A partir de ahí siempre he tenido cierta inquietud en conocer las tradiciones y su forma de vestir».


Desfile de indumentaria tradicional aragonesa en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza organizado por ‘Hablamos de Indumentaria‘.
Por su parte, Julio Bellido experimentó un despertar más crítico durante su juventud. “En mi caso el interés vino desde la adolescencia, cuando me di cuenta de que la indumentaria que se vestía realmente distaba bastante de lo que llevaba yo cuando pertenecía a grupos de jota. Ahí, me picó la curiosidad. Aparte he tenido la suerte, de encontrar en las arcas familiares piezas de la familia». Una experiencia muy distinta a la de Mª Jesús Ruiz, quien aclara que lo suyo «no tiene nada que ver con la familia. Mi interés por la indumentaria tradicional se despertó a raíz de entrar a formar parte de Somerondón en la universidad».
A pesar de estos orígenes tan diversos, cuando se les pregunta sobre las metas que se marcaron al fundar el colectivo y cómo estas han evolucionado con el tiempo, todos los miembros se muestran unánimes al definir su hoja de ruta: «Los objetivos de la asociación siguen siendo los mismos de siempre. Nos mueve estudiar, investigar, coleccionar y, sobre todo, divulgar todo lo relacionado con la indumentaria tradicional y popular aragonesa, y por ahora esas son las líneas que marcan nuestro camino».
El valor de lo auténtico
El coleccionismo es uno de los pilares fundamentales de ‘Hablamos de Indumentaria‘, pero el mercado y la disponibilidad de piezas han cambiado drásticamente. Julio Bellido analiza la compleja situación a la que se enfrentan hoy en día los cazadores de textiles antiguos: «Es bastante más difícil que hace unos años atrás, porque cada vez va quedando menos ropa, a pesar de ello, todavía nos seguimos sorprendiendo con hallazgos importantes. Además, el sector se ha vuelto mucho más caro debido al aumento de interés y la demanda. Esto ha provocado que los precios de las prendas, en muchos casos, se hayan disparado, llegando a cifras desorbitadas que realmente no se corresponden con el valor real de la pieza por su antigüedad, estado de conservación o material».

Presentación del libro ‘Hablemos de Indumentaria‘ (Librería Prames), en Huesca.
Al preguntarles por esa joya de la corona, la pieza más antigua o con la historia más especial de su colección, el grupo prefiere apelar a la carga emocional y al misterio del futuro antes que al valor puramente material: «Las piezas familiares quizás sean las más especiales. Aunque todas tienen su valor, todas tienen una historia detrás con nombres y apellidos. También aquellas que están por venir, esas que nos sorprenderán y nos harán tambalear lo estudiado anteriormente. Las que te hacen pensar que aún tenemos que estudiar más, investigar e indagar».
Purismo vs. reinterpretación
El eterno debate entre el rigor histórico y la reinterpretación de la vestimenta tradicional siempre levanta ampollas. Mª Jesús Ruiz se posiciona de forma clara a favor de la rigurosidad, matizando el contexto actual. “Bajo mi punto de vista, hay que ser lo más purista posible, (sin olvidar que hacemos recreación de una época y unas circunstancias históricas y sociales ya desaparecidas). Pero si nos alejamos demasiado del ‘purismo’ todo el trabajo de investigación y recuperación no habrá servido para nada».


Libro ‘Hablemos de indumentaria’ (Librería Prames), un fascinante recogido por la indumentaria del siglo XIX.
Sin embargo, a menudo se acusa a los expertos de alejar al público general mediante manuales excesivamente estrictos o críticas feroces. Pepe Chaín desmiente rotundamente que el rigor sea el enemigo, señalando hacia otro culpable: «Gracias a las referencias visuales y escritas, la gente conoce mucho mejor el correcto vestir a la antigua. El problema considero que viene sobre todo por establecimientos en los que se venden y se asesora pésimamente, y que al igual ocurre con diferentes talleres dirigidos por gente muy poco cualificada».
Vestir a la antigua en el día a día
En plena era del historybounding —la tendencia de incorporar elementos tradicionales al armario diario actual—, Paco Fuster reflexiona sobre si esta práctica ayuda a normalizar la indumentaria o si la desvirtúa. «Cada vez es más habitual ver cómo se incorporan prendas o joyas tradicionales al vestuario diario, sobre todo entre personas coleccionistas o muy vinculadas a este mundo. En ese sentido, creo que sí ayuda a darles valor y a normalizarlas, siempre que se usen con respeto y conocimiento. El problema aparece cuando se convierten en un simple disfraz puntual; ahí sí se pierde parte de su significado».
Siguiendo este hilo, Julio Bellido se muestra muy optimista respecto a las infinitas posibilidades que ofrecen las prendas aragonesas para adaptarse a la moda urbana contemporánea: «Lo que vestimos actualmente, no deja de ser el resultado de lo que vestimos siglos atrás, una evolución. Hoy en día hay una corriente en la que se utilizan muchas prendas tradicionales tanto para espectáculos, como para eventos especiales. El mantón, sin ir más lejos. O incluso fajas, chupas o pañuelos de seda, como luce el artista Rodrigo Cuevas entre otros, o grandes arracadas como ha lucido Penélope Cruz en alguna ocasión. La indumentaria tradicional tiene muchas posibilidades».

‘Hablamos de indumentaria‘ realiza múltiples actividades como talleres o conferencias.
Y… ¿qué pasa con el relevo generacional? ¿Existe un interés real en los jóvenes o se sigue percibiendo como una afición ‘de mayores’? Mª Jesús Ruiz aporta una visión realista del panorama juvenil actual. “La gente más joven que hace uso de la indumentaria tradicional es porque normalmente pertenece a grupos folclóricos que muestran esta indumentaria”.
Identidad aragonesa
Para hacer llegar todo este conocimiento al público, el colectivo no para quieto. Paco Fuster desgrana la gran variedad de actividades que realizan habitualmente: «Somos bastante atrevidos y nos gustan los retos. Aunque lo más habitual son las charlas, también hemos organizado desfiles, exposiciones y talleres, siempre intentando aportar una mirada fresca y diferente. Además, ahora mismo contamos con una publicación (disponible en Librería Prames) de la que estamos especialmente orgullosos y, aunque es la que más trabajo nos da, no descartamos seguir desarrollando esa línea».
Detrás de cada exposición o desfile hay horas de trabajo. «Principalmente, nuestro trabajo se basa sobre todo en la investigación llevada a cabo en los diferentes archivos, que, aunque lenta y tediosa, da resultados muy gratificantes por los hallazgos que siempre salen a la luz —asegura Pepe Chaín—. Y como no, a las prendas testigo halladas en los diferentes pueblos, a los que por desgracia, cada día es más difícil encontrar gente mayor para recabar la información complementaria sobre ellos».


Sesión fotográfica con trajes tradicionales aragoneses a cargo de ‘Hablamos de indumentaria‘.
Ante este escenario, la existencia de colectivos de este tipo se vuelve fundamental. Julio Bellido defiende el papel de su agrupación como un motor necesario para la sociedad. “Preservar, cuidar y respetar nuestra cultura, nuestra esencia y nuestro pasado, resulta imprescindible. Conocer de dónde venimos, y el cómo y cuándo nos forjaron como sociedad, hoy es el pilar para entender y valorar quiénes somos hoy».
La información es todo
No obstante, en un entorno hiperconectado, las redes sociales pueden confundir tanto como ayudar, si la globalización está empujando a la gente a buscar sus raíces de forma masiva. “La gente que busca sus raíces no lo hace por una reacción, sino por un interés —analiza con cautela Mª Jesús Ruiz—. La hiperconexión actual puede ser un arma de verlo en lo que a indumentaria tradicional se refiere, por un lado nos ayuda a conocer más y por otra parte en las redes hay demasiada información sin contrastar o que obedece a otros intereses».


El trabajo de ‘Hablamos de indumentaria‘ se centra en la divulgación del vestir a la antigua aragonés.
Aún con los riesgos de la era digital, la indumentaria tradicional sigue jugando un papel crucial en la identidad colectiva del Aragón del siglo XXI. Paco Fuster lo resume de una manera muy gráfica y contemporánea. «Hoy la indumentaria aragonesa no se saca del armario para ir a trabajar, pero cuando aparece, dice mucho. En fiestas y celebraciones se convierte en una especie de ‘modo identidad activado’: nos recuerda de dónde venimos, nos une como comunidad y deja claro que Aragón es mucho más que un único traje típico. Entre tradición, memoria y un punto de orgullo, estas prendas siguen teniendo la capacidad de reunirnos, reconocernos y sentirnos parte de algo común… además de hacerlo con bastante estilo».
Mirar al futuro
El viaje de Hablamos de Indumentaria no se detiene aquí. Mirando a corto y medio plazo, Pepe Chaín nos adelanta en primicia los proyectos que ya tienen entre manos: «Ahora mismo estamos inmersos en una futura publicación que esperemos vea la luz aproximadamente para el segundo trimestre del próximo año, y a medio-largo plazo otro estudio de archivo sobre la indumentaria del primer tercio del siglo XIX, entre desfiles y alguna que otra exposición».
Para finalizar, Mª Jesús Ruiz regala un sabio consejo para los que quieran empezar a dar sus primeros pasos en este fascinante mundo: «Que comience por consultar publicaciones acerca de lo que es la indumentaria tradicional, lo que significa y representa. Luego ya podrá decidir qué tipo de traje, época, clase social, etc., quiere recrear. Si aun así sigue teniendo dudas siempre puede ponerse en contacto o consultar a asociaciones o personas que trabajan en este campo».
