El diseñador Mario Cruz crea colecciones muy personales, atemporales y sostenibles. Además de su ropa urbana y ‘genderless’, uno de sus puntos fuertes son los accesorios, como los bolsos y los pañuelos realizados en estampación digital. En uno de sus modelos ha realizado un homenaje a la localidad de Verjer de la Frontera (Cádiz. España) con sus bonitas casas encaladas pero también ha plasmado uno de los símbolos de este hermoso pueblo del sur: La Cobijada.
Las Cobijadas, en plural, son las mujeres que antiguamente, en ciertos pueblos de la provincia de Cádiz (principalmente en Verjer de la Frontera) se vestía con este traje cuya particularidad es que con él las mujeres sólo dejaban a la vista un ojo y cuyo uso llegó a estar prohibido.
Un traje único
Pero empecemos por sus orígenes. La cobijada (también llamado traje de de manto y saya) fue usada principalmente entre los siglos XVI y XVII y se inspira en los trajes castellanos, no árabes, como mucha gente puede pensar por sus similitudes con alguna indumentaria del norte de África.


El pañuelo diseñado por Mario Cruz en homenaje a Verjer de la Frontera (Cádiz. España) y Las Cobijadas.
El traje está compuesto por unas enaguas blancas con tiras bordadas, una blusa adornada con encajes cuya calidad dependía de la posición económica y social de la portadora, una saya negra sujeta a la cintura a la cual le sobresalía el encaje bordado de las enaguas y un manto negro fruncido con un forro de seda que cubría a la mujer completamente, excepto el ojo izquierdo que quedaba al descubierto, y que la envolvía en un halo de misterio.
Al borde de la extinción
A lo largo de su historia fue fruto de varias prohibiciones. Los reyes Felipe II (en 1586) y Felipe III (en 1610) lo vetaron aunque por su extendido uso por la población, la Cobijada siguió usándose. Fue en la década de 1930 cuando se prohibió definitivamente con el motivo de que podría ser un peligro al no poder distinguir quién cometía un delito.

El Mirador de La Cobijada situado en Verjer de la Frontera (Cádiz. España).
Al finalizar la Guerra Civil española en 1939, se intentó recuperar esta antigua costumbre de usar La Cobijada pero ya no quedaban casi mujeres que conservaran la prenda al completo, ya que durante la época de posguerra, cuando se sufría tantas carencias, muchas mujeres se vieron obligadas a desmantelar su traje para darle otros fines más funcionales.
La Cobijada Vs. La Tapada Limeña
La Cobijada se recuperó definitivamente en el año 1976 y actualmente se utiliza de forma oficial en las fiestas patronales que tienen lugar durante el mes de agosto. Tal es la importancia de La Cobijada que en Verjer se encuentra el Mirador de la Cobijada, un balcón urbano desde donde contemplar el paisaje y donde se encuentra una estatua dedicada a la enigmática figura.
‘La Cobijada de Cádiz y La Tapada Limeña y Perú, de Florian Cubero Cañas.
Hay que señalar que la Cobijada tiene su referente al otro lado del Atlántico concretamente en Perú con la ‘Tapada Limeña’. Su aparición data sobre 1560 y su uso fue también bastante cuestionado y hasta prohibido. El traje consistía en una falda de seda grande y larga de color azul, castaño, verde o negro. Para sujetarla se usaba un cinturón que la ceñía al talle de la mujer. El manto también era de seda, se ataba a la cintura y subía por la espalda hasta cubrir la cabeza y el rostro dejando al descubierto tan sólo un ojo y acaso, los brazos.
Mario Cruz. Calle de la Ruda, 9. 28005. Madrid. España.
