Martin Haake. Un ilustrador apasionado por el Arte Folk

Martin Haake es un destacado artista e ilustrador. Tras varios años ejerciendo en Hamburgo y Londres, actualmente reside y trabaja en Berlín (Alemania). Su obra ha sido reconocida con numerosos premios, incluyendo el codiciado “Lápiz Amarillo” del Club de Directores de Arte británico D&AD y dos prestigiosos premios de plata del Club de Directores de Arte alemán. 

Su trabajo se caracteriza por una marcada influencia de los surrealistas y artistas Dadá del siglo pasado, los artistas marginales (outsider art) y las ilustraciones de libros infantiles de la década de 1950. Como testimonio de su impacto global, sus libros ilustrados se han traducido a varios idiomas. 

La expresividad de los trajes tradicionales son un estímulo para Martin Haake.

De entre ellos destacan, por ejemplo, Siete mares. El mundo de los océanos y las costas, que se adentra en los mares y océanos explorando costas, criaturas mitológicas, piratas y marineros. También destacar su obra Ríos del mundo, un recorrido por diecinueve ríos a nivel global, perfecto para exploradores y amantes de la geografía. 

Mapamundi indumentario

También sus City Atlas, mapamundis que invitan a un magnífico viaje por treinta ciudades del mundo, mostrando edificios emblemáticos, personajes famosos y monumentos históricos. Es en estas ilustraciones de mapas donde Martin incorpora algún guiño al folclore. “Pueden ser trajes de Rumanía o Bulgaria, pero también de Sudamérica”. 

En sus mapas, Martin Haake suele incluir algún guiño al folclore.

A la hora de dibujar, Martin toma del folclore su lado más expresivo: “Los trajes -asegura-. Me encanta cuando hay muchos estampados diferentes, como en un patchwork. También las máscaras que se usan en ocasiones especiales y las actividades asociadas con estas festividades”. Hay muchos trajes que aún le falta por dibujar. “Hay tanta variedad en los trajes folclóricos de Europa del Este, que me encantan en particular, que sin duda podría pasar años dibujándolos todos”.

La naturalidad del folk

Además de los trajes, hay otro aspecto que a Martin le seduce del folclore: su autenticidad. “De todos los aspectos culturales del folclore, el arte popular es el que más me fascina. A menudo lo han realizado artistas no profesionales que lo hacían después de su trabajo habitual. Así que me encanta su faceta amateur, así como la belleza de la imperfección que tanto representa el arte popular”. 

Las representaciones de trajes populares de Martin Haake están llenas de matices y detalles.

En las obras de Haake el folclore es protagonista, a veces. “Hay muchas otras influencias que dan forma a mi obra -revela-. También me encanta el arte de los libros infantiles de los años 50 y 60, así como el collage de los artistas del movimiento Dadá de los años 20. Si me quedo atascado con una ilustración, miro las imágenes de Martin Ramirez, Howard Finster o Nellie Mae Row. Eso siempre me inspira mucho. Por eso, mi museo favorito es el Museo de Arte Popular Americano de Nueva York”.

Folclore en tiempos de globalización

A pesar de la vorágine del mundo cotidiano, caracterizado por la aceleración tecnológica, la globalización y un ritmo de vida frenético, el folclore demuestra una asombrosa capacidad de supervivencia y adaptación. “Me fascina que genere tantos aspectos culturales que, a primera vista, no tienen mucho que ver con la situación actual de nuestro mundo. Es, en cierto modo, como un universo paralelo”. 

En sus ilustraciones, Martin Haake recrea imágenes costumbristas.

El folclore no es simplemente una reliquia del pasado confinada a museos o festivales puntuales, sino una corriente subterránea que permea la identidad colectiva. A pesar de que la globalización y la turistificación se lo esté poniendo muy difícil. “Creo que el folclore, en zonas tensionadas por el turismo, seguirá siendo muy importante, ya que el panorama folclórico tiene un alma tan profunda que, en mi opinión, la gente lo está echando de menos en estos momentos en los que tantas tradiciones están en peligro”.

Al ilustrador le encantaría hacer una exposición o un libro con sus ilustraciones de trajes tradicionales europeos. Sin duda, sería perfecto para que las generaciones más jóvenes se interesen más por el tema. “Creo que las generaciones más jóvenes también están fascinadas por el maravilloso (y a veces extraño) mundo del folclore”.