Xantipa. Ilustración, mitología y folclore rumano

En la intersección entre el estudio del arte histórico y las nuevas narrativas digitales, la obra de Xantipa emerge como una ventana sugerente y vibrante hacia las raíces culturales de Rumanía y Europa del Este. Con una sensibilidad impecable para el detalle geométrico y el simbolismo ancestral, esta joven creadora consigue trasladar leyendas centenarias, trajes tradicionales e influencias del Art Nouveau al lenguaje contemporáneo.

Hablo con ella sobre su trayectoria, sobre el peso del vestuario tradicional —con la célebre blusa ia como rasgo distintivo, el equilibrio entre la investigación rigurosa y las dinámicas visuales de la Generación Z, y el impacto del arte digital en la democratización del patrimonio europeo.

El salto a la ilustración profesional

Para Xantipa dar el paso definitivo hacia la ilustración supuso un punto de inflexión vital. Tras graduarse e investigar la evolución del arte y la vestimenta tradicional de Rumanía, apostó por la creación artística a tiempo completo. «Decidí tomarme en serio lo que realmente quería hacer. En ese momento me di cuenta de que no quería una vida en la que el 80% de mi personalidad permaneciera oculta, un mundo en el que no creara y donde la creatividad y el arte no tuvieran cabida».

Xantipa incorpora elementos de la indumentaria tradicional en sus ilustraciones.

A pesar de las dudas iniciales que suelen rodear el entorno del trabajo creativo, Xantipa se creó una cuenta en redes sociales y empezó a compartir su trabajo. “El mayor reto vino de parte de conocidos: gente de mi entorno que no veía esto como un trabajo real, sino más bien como algo que no debía pasar de ser un simple hobby”.  Por suerte, el respaldo de sus allegados y la buena acogida de su obra confirmaron que el camino emprendido era el correcto. “Fue la mejor decisión”, asegura la artista.

Mitos, leyendas y criaturas mágicas 

El imaginario folclórico de Europa del Este es vasto y complejo. En las ilustraciones de Xantipa conviven figuras mitológicas aprendidas en la infancia con baladas tradicionales que marcan la identidad colectiva del país. Durante sus estudios de Historia del Arte, la ilustradora se centró en el arte rumano, el patrimonio cultural y los trajes tradicionales —especialmente en su evolución— y, posteriormente, empezó a incorporar elementos del folclore en varios proyectos y, por supuesto, en sus ilustraciones.

Una de sus principales fuentes de inspiración es la célebre balada pastoral Miorița, un pilar de la literatura oral rumana que transformó en su primera pieza. La balada cuenta la historia de una oveja mágica que advierte a un joven pastor de que otros dos planean matarle por celos de su rebaño, y este, en lugar de defenderse, acepta pacíficamente su destino pidiéndole a la oveja que les diga a todos que en realidad se ha casado con una hermosa princesa cósmica. «Es una historia triste, pero me ha fascinado desde pequeña —cuenta la artista—. Fue la primera ilustración que creé con este estilo; ahí es donde empezó todo. En mi ilustración solo quería imaginarla cobrándose su venganza». 

En las ilustraciones de Xantipa hay personajes de la rica mitología de Rumanía.

Junto a esta narrativa, en sus composiciones cobran vida seres fascinantes como los héroes Făt-Frumos, el héroe arquetípico por excelencia del folclore y los cuentos de hadas rumanos, que viene a ser el equivalente al caballero andante o al «Príncipe Azul» de la tradición occidental, pero con matices mitológicos muy propios. También, los espíritus femeninos de la naturaleza (iele y sânziene) o criaturas del inframundo y el folclore fantasmal como los strigoi y los moroi.

Influencias artísticas

Las influencias artísticas que han moldeado su forma de ver la ilustración surgen de una combinación de fuentes: las ilustraciones de los libros de cuentos antiguos con trazos sencillos sobre páginas amarillentas por el tiempo y desgastadas por el uso, las delicadas líneas del Art Nouveau y, más recientemente, la obra del pintor, fotógrafo y litógrafo, Carol Popp de Szathmari (1812-1887), cuyas creaciones le apasionan.

A la hora de buscar inspiración, Xantipa no tiene una región favorita en Rumanía ni en Europa del Este. Para ella, cada una tiene algo especial, “son muy diversas, con muchas influencias, e intento abarcar lo máximo posible: desde la cerámica característica y los portones monumentales hasta vestimentas y accesorios complejos. La gran mayoría de mis ilustraciones tienen sus raíces en el folclore rumano, pero también intento explorar aspectos del folclore de Europa del Este”.

La precisión del traje tradicional 

Uno de los elementos más deslumbrantes en la obra de Xantipa es la representación de la indumentaria folclórica rumana, con especial atención a la famosa blusa ia, los portones monumentales de madera y la cerámica regional. 

En las ilustraciones de Xantipa hay influencias del Art Nouveau y referencias al fotógrafo Carol Popp de Szathmari.

Sin embargo, su enfoque equilibra el rigor histórico con la licencia poética: “La mayor parte del tiempo respeto la precisión del traje, pero cuando las ilustraciones se inclinan más hacia la fantasía, juego más con los elementos. Si el tema es una drăgaică de otro reino —uno donde la luna y el sol sostienen la corona nupcial sobre ella—, incorporaré elementos celestiales en su traje, aunque no existan en la forma en que los dibujo”.

El bordado tradicional rumano, hecho puntada a puntada, también es protagonista en sus dibujos pero, en su caso, la aguja y el hilo se cambian por el ‘Procreate’ lo que le ha dado mucha más rapidez. “Creo los patrones una vez y los reutilizo tantas veces como quiero, sin tener que dibujarlos desde cero cada vez, y puedo rehacer o borrar elementos con mucha más facilidad. De vez en cuando trabajo en pequeños proyectos de bordado, pintura o cerámica, pero no tendría la paciencia para hacerlo de manera constante”.

Simbolismo de la naturaleza 

En sus ilustraciones abundan las flores, los animales y las figuras místicas porque, para ella, el folclore y la naturaleza son inseparables. Las plantas y los animales crean un vínculo entre el mundo físico y el espiritual, y las creencias se moldean según los tiempos y ritmos de la naturaleza. A través de sus estaciones y fenómenos celestes, la naturaleza dicta las labores agrícolas y las festividades; estas a menudo adquieren atributos mágicos para hacerse explicables y comprensibles, manifestándose como espíritus de las aguas, los vientos y los bosques, o como entidades benévolas y malévolas, o animales y plantas dotados de poderes protectores u otras cualidades específicas.

Xantipa también hace uso de la animación para llevar el folclore a las generaciones más jóvenes.

Muchos animales simbólicos aparecen en estas tradiciones, como osos, cabras, ovejas, lobos, zorros, conejos, mochuelos (que atraen a la muerte), cuervos, arañas o pájaros carpinteros. Durante las fiestas de invierno tienen lugar las danzas del «oso» y la «cabra» y representaciones con monstruos para espantar al mal y prepararse para el año nuevo. “Las plantas también son significativas: la espiga de trigo es un símbolo recurrente, al igual que las flores utilizadas en las coronas o el helecho, del que se dice que florece mágicamente en Sânziene (el solsticio de verano). Utilizo la peonía (la peonía roja silvestre) porque es la flor nacional de Rumanía”.

Dinamismo para la Gen Z

Además de las ilustraciones estáticas, Xantipa experimenta con la animación. Crear un vídeo de pocos segundos para captar la atención de la Generación Z requiere una dinámica muy diferente a la de investigar el simbolismo de un traje tradicional. 

Como miembro perteneciente a esa generación, Xantipa disfruta mucho creando vídeos dinámicos para acercar el folclore a las generaciones más jóvenes, “al tiempo que ofrezco una perspectiva diferente a quienes ya lo conocen y lo aman, incorporando detalles documentales en los textos y descripciones”. Y concluyeuye: “No abandonaría el contenido estático en favor del dinámico, pero sí creo que este último puede hacer que la gente reaccione antes y, tal vez, despertar interés por el folclore”.

Resurgimiento del patrimonio local

En los últimos años se observa un renacer del orgullo por el patrimonio cultural propio. “Sí, el interés está creciendo de forma constante en todos los campos artísticos. Lo que más he notado en mi propio trabajo son los diseños de tatuajes inspirados en el folclore; la gente quiere llevar siempre consigo un pedazo de ‘hogar’, con los trajes tradicionales específicos de sus regiones”.

Rojo, blanco, negro y beige son los colores con los que Xantipa reinterpreta el folclore rumano.

Sobre si el arte digital permite democratizar la cultura tradicional y sacarla de los museos para llevarla al día a día gracias al formato digital y la creación de productos (láminas, mercadotecnia), no lo ve necesariamente así. La tecnología ha evolucionado y el equipamiento es lo suficientemente avanzado como para escanear el arte tradicional o encontrar formas de digitalizarlo. Considera que la accesibilidad depende más de la perspectiva y la actitud de cada artista —de si quiere poner su obra al alcance de todos o mantenerla en la exclusividad— y no ve nada de malo en ninguno de los dos enfoques, aunque el coste de hacerla accesible sea otra historia.

Consejos para nuevos creadores

Finalmente, si tuviera que darle un consejo a un joven ilustrador que quiera explorar las raíces folclóricas de su propio país pero no sepa por dónde empezar, Xantipa le sugeriría comenzar por el aspecto del folclore que más le atraiga, el área donde pueda tejer una historia y encarnar a un personaje, ya que eso es lo que desencadena el efecto dominó. “Encuentra un tema que te cautive y todo encajará de forma natural; querrás aprender más y hacer más, pasando de un detalle a otro y de una historia a otra. En mi caso, empezó con los cuentos de hadas, seguidos por la vestimenta reinterpretada de las damas de la sociedad de los siglos XIX y XX, y esas son las dos direcciones visibles en mi trabajo”.