Bewis de la Rosa. Hip hop rural y de raíz

La relación de Bewis de la Rosa con el folclore no es solo estética sino también conceptual. Su música es una reivindicación de la cultura rural y de las tradiciones populares, así como una reflexión sobre la identidad y la pertenencia. 

Pero empecemos conociendo a Bewis de la Rosa. Detrás de este nombre se encuentra Beatriz del Monte, una artista multidisciplinar que pasó su infancia en un pueblo de Cuenca. Es en esta etapa de su vida cuando entra en contacto con la naturaleza y con las costumbres y las tareas rurales, algo que marcará su vida y su obra. Más tarde se mudaría a la ciudad para estudiar en la universidad y sería en este momento cuando comenzaría a desarrollar su faceta artística. Empezó en el mundo de la danza pero pronto tuvo la necesidad de investigar en otros campos como la actuación, la coreografía o la enseñanza.

Mix de tradición y vanguardia

En 2021 surge el proyecto musical Bewis de la Rosa con una propuesta estética y escénica fresca y auténtica. “Nace con la inquietud de crear un espacio en el que permitirme cantar -asegura Bewis de la Rosa-. Hasta entonces siempre había desarrollado la investigación artística en torno a la danza y el teatro con mi compañía Malditas Lagartijas. La música siempre ha estado presente pero en ‘petit comité’, y con este proyecto abrí un nuevo espacio a la creación donde cumplir todos los deseos de mi niña interior y ponerlos a disposición de la escena de manera poliédrica”.

Al pasar previamente por otras disciplinas ha conseguido que desarrolle un universo escénico rico y diferente, en el que no faltan las referencias a la tradición castellana y donde música, danza y performance se entrelazan. “Todas ellas me motivan, me hacen comprenderme y son una fuente de sabiduría cuando me permito habitarlas. El haber tendido un amplio bagaje en las artes escénicas previo a este proyecto hace que no sea plenamente musical, si no que tenga otras aristas comunicativas dentro de la escena y que llegue al público desde otros planos artísticos”. 

En sus potentes directos aparecen elementos que se han convertido en símbolos de la cultura tradicional castellana “como el botijo, la silla de mimbre, el tendal con bragas, el ganchillo… pero también en los sonidos y el vestuario hay referencias porque es de donde nace la inspiración”.

Rap nacido de la tierra

Bewis despliega un novedoso concepto escenográfico pero también, sonoro porque la artista manchega ha desarrollado el concepto de Rap Rural que Bewis define así: “Es una aparente contradicción de conceptos, lo cual poéticamente me hacía gracia como oxímoron. Digamos que utilizo el rap como lenguaje estético y formal; y el contenido tiene un discurso basado en la problemática de las áreas rurales y la recuperación de la raíz”. 

A ello hay que sumarle los sonidos de la música tradicional donde la artista incorpora ritmos y melodías de la música castellana en sus canciones de rap. Esto crea una fusión única y original que conecta con sus raíces culturales. “Para mí el folk es un modo de comprender, de compartir y de estar. Una forma de cohabitar con las otras personas y con el entorno y darle un valor a lo sutil, a lo bello, a lo sensible y por qué no, a la celebración”. 

Integrar estos sonidos de raíz a sus canciones para Bewis de la Rosa fue un descubrimiento. “Al ser un primer álbum quería investigar y estar abierta a las diferentes texturas y sonidos que apareciesen. En mi contenedor de escucha estaba esa amalgama de estilos y creo que se percibe en el disco”. 

Amor, tradición y pensamiento

En febrero de 2023 sale a la luz su primer álbum, ‘Amor más que nunca’, producido por G. Rams. Este proceso, según cuenta la artista, “ha sido largo, intenso, hermoso, próspero y de mucho aprendizaje”. En este trabajo aparecen elementos del rap, del hip hop, de la música latina y del folclore, una música folk castellana ya de por sí exquisita en sonidos, a la que no ha hecho falta ponerla al día para llegar a mayores audiencias. “Precisamente por su riqueza hace que pueda tener diferentes oídos atentos -comenta Bewis de la Rosa-. Por otro lado, quizás no deberíamos poner el foco en que llegue a grandes audiencias sino en que la gente pueda sentirla, aunque sea poca. Crear un producto de ello lo haría de nuevo carente de contenido, algo meramente estético, como ha pasado con otros estilos. Lo interesante es aterrizar en la raíz de esas músicas y comprenderlas desde la vivencia y ahí, cuando se palpa, se engancha cualquiera”. 

‘Amor más que nunca’ está compuesto por once canciones cuyas letras animan a pensar sobre temas que incumben a la sociedad, que agitan conciencias. “Cualquier manifestación artística que nazca de la profundidad del ser lo hace -asegura-. De ahí que sólo se fomenten ‘productos artísticos, porque las conciencias agitadas generan nuevos paradigmas maravillosos”. 

Entre esas materias que Bewis de la Rosa aborda en está el amor romántico (más que el amor convencional) o el mundo rural. Este último muy preocupante entre la sociedad debido a la despoblación y el abandono consciente. “Depende de a quién le preguntes. Se ha construido un modo de vida alejada de la vida natural, comunitaria y autosuficiente y en ese caso, entiendo que la mayor parte de la sociedad no comprenda, desde la cercanía, lo que significa habitar en campo; sin embargo en todas las personas que no lo hacen observo un anhelo de regreso a esa vida natural”. 

Un puchero de vivencias

En sus vídeos y actuaciones, Bewis de la Rosa incluye recursos performativos relacionados con la tradición castellana. “Sobretodo los elementos escenográficos como el botijo, la silla de mimbre, el tendal con bragas, el ganchillo… pero también en los sonidos y el vestuario hay referencias a la tradición castellana porque es de donde nace la inspiración”.

Un componente básico en sus vídeos es el puchero, la olla donde se cocinan a fuego lento todos los ingredientes que conforman un sustancial guiso. Esta olla tiene para Bewis de la Rosa una simbología especial. “El puchero es lo aprendido, las palabras, refranes y formas de hacer que hemos ido introduciendo en nuestro cuerpo y que gobiernan nuestra propia vida, es el sistema de creencias. Por ello creo que es importante comprender que cada persona tiene su puchero y está en su responsabilidad saber qué coge y qué suelta, y de ese modo autoproclamarse dueño y dueña y responsable de su vida”.

En octubre de 2024, Bewis de la Rosa amplió el disco ‘Amor más que nunca’ con ‘Puchero de recena’ que consta de tres canciones: ‘Para las huertas’, ‘Tango de la culpa’ y ‘La Amapola’. La gran acogida que ha tenido su proyecto dentro de la escena independiente le llevará de actuación en actuación hasta agosto de 2025. 

Independencia y desglobalización

Mientras, la industria musical y los medios de comunicación especializados siguen sin dar el espacio que se merece a la música de raíz a pesar de que cada vez suscita más interés en el público. “Industria y raíz son conceptos absolutamente contrarios en sus bases fundamentales. Por mi parte, hay relaciones que está bien que nunca se den. La música de raíz a día de hoy está más cercana a proyectos independientes, confío en que no se haga un producto de ello, o al menos que sepamos distinguir el arroz con cosas de la paella”.

Por lo pronto, en estos agitados tiempos en los que se empieza a escuchar el término de desglobalización, la cultura está echando la vista a las raíces. “Y uno de los motivos es la necesidad de regreso, pertenencia e identidad que han sido conceptos desarticulados por la propia globalización -finaliza Bewis de la Rosa-. La cultura debería hacer en cada casa lo que considere, tiene que haber de todo en la villa del humano”.