Madrid es una ciudad que acoge a muchas culturas y en ocasiones, también importa sus fiestas. Eso estaría muy bien si al mismo tiempo respetara, cuidara y diera visibilidad a los festejos madrileños. Ejemplo de ello es San Isidro, la fiesta mayor de Madrid, que se celebra cada 15 de Mayo, y cuyo epicentro se encuentra en la Pradera de San Isidro, una amplia zona verde de la ciudad situada en el distrito de Carabanchel que fue inmortalizada por el mismísimo francisco de Goya.
Los madrileños, cuando actualmente se acercan a la Pradera lo que ven es la nada. Algún que otro chiringuito (donde encima, sólo se escucha reguetón), algún que otro chotis llevado a cabo por una asociación castiza y poco más. Ni música verbenera en directo, ni actividades varias… Nada. A pesar de este vacío son muchos los jóvenes madrileños que quieren reivindicar sus raíces vistiéndose de chulapos o de goyescos, y son cada vez más los diseñadores y firmas que se dedican a realizar trajes tradicionales por encargo.
Nuevo madrileñismo
Un ejemplo de este espíritu defensor de las tradiciones castizas es Mazo de Madrid, un movimiento que ha empezado recientemente a agitar a todos esos jóvenes -y no tanto- que demandan opciones donde participar respetuosas con la tradición. Mazo de Madrid es una iniciativa de tres amigas, Ainara del Rocío, Marta Agundo y Sandra Recuero, cuyo ‘chip’ cambió tras una visita a la Pradera. “Allí vimos algunas chicas jóvenes vestidas y estaban muy guapas, les quedaba muy bien el traje de chulapa, pero eran muy pocas”.

El movimiento Mazo de Madrid tiene como objetivo movilizar al público más joven para que recuperen la tradición madrileña.
Realmente es una gran minoría de madrileños y madrileñas los que se implican en las fiestas de San isidro. “Este año nos pusimos a pensar y dijimos, pues vamos a hacer un movimiento que anime a la gente sobre todo, a la joven que es al final la que va a heredar estas tradiciones, para que se vista, que le importe, que le guste esto y que esto se convierta en una fiesta tradicional importante porque en otras Comunidades Autónomas tienen grandes fiestas y mucha gente lo disfruta pero aquí no, es todo lo contrario”. La mayoría de las asociaciones castizas están compuestas por gente más veterana por lo que las propuestas de colectivos como Mazo de Madrid suponen un soplo de aire fresco.
El ‘chulapismo’ es moda
Carmen 17, Fornos y Apolo, Zarzamoda… En Madrid cada vez hay más firmas centradas en el diseño y la confección de trajes de chulapa y de chulapo. Ellas han actualizado el versátil traje tradicional madrileño mediante variaciones en las mangas, el uso de adornos y la utilización de múltiples estampados con el objetivo de que el público se divierta y se sienta orgulloso de su traje popular. “Lo que estaría muy bien es que cada vez hubiera más gente diseñando y creando trajes de chulapa y de chulapo -comenta Ainara-. Hasta ahora sólo podías encontrar trajes en un par de tiendas y aún así, están mezclados con otros trajes de otros sitios”.
Tanto Marta como Ainara son conscientes de que no todo el mundo tiene un presupuesto que le permita hacerse a medida un traje y por ese motivo, sea el disfraz su única alternativa. “Puedes llevar el disfraz pero bien puesto, cuidando los detalles -cuenta Ainara-. Puedes tunearlo un poco, poner un pasacintas de color, meter más vuelo al volante de la falda, darle un poco de forma para que se ajuste un poco al cuerpo porque el disfraz es un saco recto. Incluso no hace falta gastarse una fortuna en un mantón porque por menos de veinte euros encuentras mantones que son bonitos”.
Enseñar a base de ‘post’
La actividad de Mazo de Madrid se centra básicamente en redes sociales. “Lo de crear un perfil especializado fue algo repentino -comenta Marta-. Entre nosotras sí que hablábamos de que aquí no hay nada, pero no ha sido algo planificado”. “Al principio fue un poco desesperante porque no teníamos seguidores pero según íbamos haciendo vídeos fue bastante más rápido y hemos tenido bastante apoyo de la gente, no nos lo esperábamos”, añade Ainara.

lLas publicaciones de Mazo de Madrid en redes sociales tienen un valioso lado didáctico.
A través de post y relees, Mazo de Madrid está haciendo una importante labor didáctica. “Nosotras intentamos enseñar tanto la historia como todo lo que hay alrededor del traje de chulapa y de chulapo -cuentan-. A través de los vídeos que hacemos intentamos poner los contextos históricos para que la gente sepa de dónde vienen el traje o sus componentes y que tiene un por qué todo lo que lleva, que no es algo que surge de la nada”.
Sus publicaciones no sólo se limitan a mostrar los eventos castizos programados en la ciudad, “también explicamos las partes de los trajes de chulapa y chulapo. Los códigos de los claveles, los pendientes que hay que llevar, las medidas del pañuelo… porque claro, como no se sabe…”. A diferencia de otras ciudades, donde hay manuales y hasta patrones para hacerse el traje completo, en Madrid no hay casi nada publicado. “Nosotras nos informamos principalmente en las mujeres de las asociaciones y también lo que vamos viendo en Internet”.
Animar al personal
Madrid debe dar más valor a sus tradiciones y Mazo de Madrid está poniendo su granito de arena para ello. Por lo pronto, el pasado mes de junio de 2025 organizaron un desfile de chulapos y chulapas en el Museo de Artes y Tradiciones Populares de Madrid con un gran éxito de participación y de público. “Lo principal por ahora son los desfiles -dice Ainara-. Hacer más desfiles. Tenemos pensado organizar, por lo menos, uno anual, y seguir con eso para mostrar cada vez más la moda de chulapa, los distintos modelos que pueden llevar, para que la gente se inspire y diga: ‘Me gusta ese traje, me lo voy a hacer parecido’ porque al final llega a más gente el que el traje le guste y se lo quiera poner”.

Desfile de chulapos y chulapas organizado por Mazo de Madrid.
Cuanta más gente vaya vestida a las fiestas, al verlas, más gente se animará a vestirse. “He visto muchos vídeos de Tiktok de chicas y chicos jóvenes que dicen: ‘vamos a ir a la pradera, vamos a vestirnos de chulapa o de chulapo’… pero luego, no se visten. Están esperando a que la gente lo haga para hacerlo ellos. Les da vergüenza, no se atreven”.
Es normal que la gente no se anime a vestirse cuando no existe una fiesta en condiciones y eso, con el tiempo, consigue que la tradición desaparezca. Las autoridades deberían poner de su parte para programar unos festejos, dignos y de calidad, en la Pradera de San Isidro. “Si no hay diversión la gente no va pero si la hay, la gente participa más en la tradición”. Mazo de Madrid lo tiene claro. “El objetivo es el mismo: si recuperas la tradición la gente va a ir a la fiesta; si haces una fiesta atractiva la tradición se recupera al instante”. Un pueblo que no respeta su historia y sus tradiciones, por muy cosmopolita y multicultural que sea, acabará perdiendo su identidad.
