Pasado y presente de la vida cotidiana europea

El Schönborn Garden Palace fue construido como un palacio de recreo barroco según los diseños de Johann Lucas von Hildebrandt entre 1706 y 1715. Su propietario y ocupante original era el conde Friedrich Karl von Schönborn-Buchheim, vicecanciller imperial en Viena. Desde 1917, este magnífico edificio es la sede del Volkskundemuseum Wien o traducido, Museo Austriaco de Vida y Arte Populares que merece mucho la pena conocer si se hace una escapada a la siempre apetecible ciudad de Viena además, realizan visitas guiadas en castellano e inglés por lo que puede resultar muy instructiva, enriquecedora e interesante.

El Museo fue fundado en 1895 por Michael Haberlandt y Wilhelm Hein como una institución académica dirigida por una asociación para documentar la Monarquía de los Habsburgo. Hoy en día, el Museo todavía está a cargo de la Asociación para la Vida Popular Austriaca (Verein für Volkskunde), que cuenta con alrededor de 600 miembros y el Volkskundemuseum Wien está dedicado a la historia y la cultura cotidiana y actual en Europa. Como plataforma para la interacción de varias disciplinas de estudio y campos de las artes, el museo proporciona un espacio abierto para la investigación y el diálogo social. La exposición permanente muestra objetos de la vida preindustrial en la antigua monarquía de los Habsburgo. Varias intervenciones crean vínculos interesantes entre el pasado y el presente y exposiciones especiales tratan temas históricos y actuales de la vida cotidiana en una Europa en constante cambio. 

A la izquierda, dibujo ‘Albanés del Norte’, de Leopold Forstner. A la derecha, dibujo ‘Campesino serbio’, de Leopold Forstner. Fotos: Christa Knott © Volkskundemuseum Wien.

Para su trabajo etnológico, cultural y sociológico cuentan con más de 300.000 objetos, un archivo y una extensa biblioteca de literatura especializada, todos los cuales se amplían de forma continua y alimentan sus trabajos y exhibiciones. El equipo del Volkskundemuseum Wien además de estudiosos y amigos de la institución, se cuestionan cada objeto desde una perspectiva diferente: ¿Qué nos muestra ese objeto? ¿Quién está detrás de su historia? ¿En qué nos puede inspirar para mejorar nuestro futuro?

Maria Raid y Kathrin Pallestrang trabajan en el gabinete de investigación de procedencia, se encargan de la galería virtual, de la coordinación de proyectos además de las redes sociales de la Colección Textil y de Confección del Volkskundemuseum Wien. Para María y Kathrin es muy importante mirar al pasado a la hora de enfrentar el futuro. “Sólo se puede comprender el presente conociendo el pasado. Y entender el presente es esencial para tomar las decisiones correctas que afectan nuestro futuro. El presente de hoy es el pasado de mañana… ¡El futuro de ayer es el presente de hoy! -puntualizan sabiamente-. Tenemos que ser conscientes de que las tradiciones y costumbres tienen un punto de partida y que han ido cambiando constantemente desde entonces. Por lo tanto, el Volkskundemuseum Wien se ocupa del pasado, pero también está muy interesado en lo que sucede en este momento”.

A la izquierda y a la derecha, dos cuellos artesanales de algodón procedentes de Chipre. Fotos: Christa Knott © Volkskundemuseum Wien.

En sus salas y almacenes se atesoran piezas tanto de zonas urbanas como rurales porque se retroalimentan mutuamente y no se puede pensar la una sin la otra. Así, todas las piezas tienen importancia, desde el más humilde delantal hasta el más lujoso mantón bordado. El contexto lo es todo. “En nuestro Museo es así. El periodo histórico y la historia de un objeto, por quién fue fabricado y utilizado y por qué, cómo y por qué llegó al Museo es mucho más importante que su valor económico”. A la hora de añadir un nuevo objeto al Museo se centran en los principios de la Etnografía (Volkskunde) que, como apunta Kathrin, “Fue fundada a finales del siglo XIX con el fin de rescatar cosas, costumbres y tradiciones que parecían haberse perdido por los cambios radicales de la industrialización”. Por aquél entonces se realizaba un trabajo ‘de campo’. “Muchos objetos fueron recogidos y llevados a los museos directamente de los pueblos y de las personas que todavía los usaban o que pronto dejaron de usarlos. Algunas de estas adquisiciones son cuestionables desde el punto de vista actual, ya que a veces las personas se vieron obligadas a regalar sus cosas o se les pagó demasiado poco”. Y hoy en día sucede todo lo contrario: “La gente nos pregunta si nuestro Museo estaría dispuesto a quedarse con cosas de sus antepasados que les gustaría donar. Muy a menudo tenemos que declinar, ya que poseemos objetos similares y no tenemos los recursos para almacenarlos todos correctamente. Generalmente sólo aceptamos donaciones de objetos de los que la procedencia es clara y que pueden contar una historia inspiradora o relevante para la sociedad”.

A la izquierda, capa que el niño Alfons Wittels llevó en 1939 en su huída de los nazis. A la derecha, Lederhose cuyo uso, en el siglo XIX se limitaba a la zona de los Alpes. Fotos: Christa Knott © Volkskundemuseum Wien.

En el Volkskundemuseum Wien todas las piezas de indumentaria tradicional son representativas. “Cada prenda cuenta su propia historia o incluso puede contar varias historias. Por supuesto no por sí mismo, sino por los investigadores que categorizamos un objeto y definimos su valor como fuente histórica y etnográfica. Por eso es muy importante que hagamos nuestro trabajo de forma transparente y que reflexionemos constantemente sobre lo que estamos haciendo. No calificamos los objetos según su estética o valor económico. Por supuesto, tenemos gustos personales en cuanto a ropa y objetos favoritos de la colección, pero tratamos de dejar de lado nuestras opiniones personales”. Aunque si tuvieran que elegir alguna pieza especial por su representación de una posición social o función política… “Podemos señalar un traje de corte de principios del siglo XX de la corte real albanesa”. Europa tiene una gran riqueza y un patrimonio histórico que es necesario preservar y dar visibilidad. “Es importante mirar también esas cosas cotidianas que moldean nuestra cultura y nuestras identidades. Pero siempre debemos tener en cuenta de dónde proceden, quién las hizo, quién las usó y cuál es su contexto e historia. Por ejemplo, también las pequeñas cosas podrían estar conectadas con la explotación de regiones fuera de Europa”.

A la izquierda, litografía (1821) que explica cómo se usaba la Grasmäntel o capa de juncos que se usaba en el campo en días lluviosos. Christa Knott © Volkskundemuseum Wien.

Es también necesario promover esos trabajos artesanales y ancestrales que aún perviven. Y el Volkskundemuseum Wien lo hace de vez en cuando, aunque no es su principal tarea. “Ya no vemos como nuestra misión principal rescatar o apoyar técnicas especiales. Nuestra concepción científica ha cambiado en los últimos cien años. Hoy nos interesa lo que hace la gente y qué cambios se están produciendo. Nos vemos como plataforma para proyectos existentes, pero no como preservadores para dejar las cosas como están. Esto no nos corresponde a nosotros decidir”. La institución cuenta además, con una agenda de actividades activa e interesante donde la indumentaria tradicional y otros textiles también son protagonistas. “Hemos tenido un par de exposiciones especialmente dedicadas a los textiles. En nuestra exhibición temporal actual titulada ¡Recolectados a cualquier costo!, se presentan varias prendas interesantes. Sin embargo, en nuestra exposición permanente sólo se muestran algunos textiles. Nuestra responsabilidad es preservar los textiles y la ropa de la colección y contar las historias detrás de ellos. Y para coleccionar lo que la gente usa en nuestro tiempo, en diferentes ocasiones”.

El trabajo que hace en Instagram el Volkskundemuseum de Viena es digno de darle a ‘Seguir’. Bajo el nombre de Textile & Clothing Collection muestran los tesoros que guarda y es una manera atractiva de llamar la atención del público. Es una forma maravillosa de mostrar a las personas interesadas lo que tenemos en nuestro museo -finalizan-. La retroalimentación y los comentarios nos dicen que estamos en el camino correcto. Pero esperamos y creemos que podemos inspirar a las personas a ir a los museos y mirar los objetos directamente, ya que nada puede reemplazar la interacción con una exhibición en la realidad. Por eso, entre otras cosas, los museos son tan importantes”.

Volkskundemuseum Wien. Laudongasse 15-19. Viena (Austria).