Festival Internacional de Indumentaria Tradicional de Zamora. Divulgar para preservar

Zamora es una provincia de Castilla y León (España) que siempre ha mantenido una relación muy estrecha con la Indumentaria tradicional. Son muchos los grupos, artesanos y asociaciones que siguen apostando por su indumentaria como parte importante de su cultura. El Festival Internacional de Indumentaria Tradicional es un ejemplo de ello y ahora llega a su cuarta edición con múltiples actividades y propuestas. 

Este encuentro, que en 2024 se celebra del 8 al 21 de abril, es de carácter temático y, si la edición del 2023 se tituló ‘Ritual’, centrándose en los diversos atuendos que se lucen en las citas festivas, en esta ocasión el tema es ‘Florido Jardín’. “La idea es que cada año vaya cambiando para ir mostrando facetas, esas diferentes capas que componen la cebolla que es la indumentaria tradicional que tiene millones de prismas, infinitas interpretaciones y sobre todo, toca temas tan transversales como la artesanía, la decoración, las indumentarias históricas, la climatología, la función social, la economía, las sociedades…. Todo eso está reflejado de alguna manera y tiene una influencia, tiene un punto de vista en la indumentaria, entonces nuestra idea con el festival es ir sacando paulatinamente, con algún pretexto, todas esas facetas, esos valores que encierra la indumentaria tradicional”. 

Ante todo, diversidad

Francisco Iglesias Escudero es el Director de este encuentro multicanal abierto a todo tipo de edades e intereses. Aquí se dan cita desde aficionados hasta eruditos, desde niños hasta abuelos y todos ávidos por participar en los múltiples eventos programados de entre los cuales, destacan las exposiciones, como ‘Vestir de Alístano, La indumentaria tradicional de Sejas de Aliste en la obra de Ricardo Segundo’, uno de los pintores costumbristas más importantes de Zamora o la instalada en el Museo Etnográfico de Castilla y León titulada ‘Un jardín en el Museo. Motivos florales en las colecciones textiles del MECYL’. También hay actividades infantiles, narraciones orales, música y conferencias. Dos de las propuestas más llamativas de este Festival es la pasarela, donde desfilan interesantes muestras de trajes tradicionales y el mercado de artesanos, cuyos productos están relacionados con los trajes de raíz.

A la izquierda, momento de un desfile y a la derecha, exhibiciones de trajes en las calles de Zamora.

“El Festival tiene como tres planos -comenta Francisco-. El primero sería la participación de forma física a través de las exposiciones, de las pasarelas, los conciertos, y de ese mercado o foro -como lo llamamos-, de artesanos para la indumentaria tradicional. Luego hay una parte multimedia donde todos estos contenidos van quedando a disposición de todo el mundo”. Así, cuentan con un canal de YouTube (Festival Multimedia Indumentaria Zamora), y presencia en Redes Sociales como Twitter, Instagram y Facebook. De este modo, va creciendo un archivo tanto de imágenes como de grabaciones de todas estas actividades que se van realizando y que quedan como material de consulta, de referencia, para estudiosos o aficionados interesados en la indumentaria tradicional. 

El tercer plano al que hace referencia Francisco es el editorial. “Cada año se edita un libro, una publicación que recoge también todas esas imágenes, esos conjuntos, esas indumentarias, esas propuestas que participaron en el festival. Este año, por ejemplo, vamos a publicar el libro del Festival del año pasado. Ahora sale a la luz un libro en el cual se recoge de alguna forma una memoria gráfica todas aquellas indumentarias que estuvieron presentes tanto en las exposiciones y en la pasarela para que quede también una constancia documental, de ese paso y de esa indumentaria que se pudo ver en el Festival”.

A izquierda y derecha: Trajes de Vistas de Mogarraz y La Alberca / colección particular. Fotos: Pedro Villar.

Ya sea participando en una ponencia o en el foro de artesanos, el Festival acoge importantes nombres de la indumentaria tradicional como Carlos Porro, Mila Dolz, Artelan o Méndez Vieira. “El criterio de selección de participantes va principalmente en función de cuál es la temática. Y después valoramos las propuestas que nos llegan porque la mayoría van relacionadas con algún tipo de trabajo, de investigación, de publicación, que ha sido de forma reciente -cuenta Francisco-. Es decir, un colectivo que ha publicado un libro sobre una determinada comarca o zona, pues nos hace esta sugerencia de participación e intentamos primar aquello que es más reciente en cuanto a publicaciones, trabajos o exposiciones. De alguna manera traer algo novedoso, algo diferente al Festival para que sirva de plataforma, de escaparate para este tipo de trabajos, de investigaciones que de alguna manera quedarían mucho más locales y que en el Festival se les da una proyección, una filosofía más dinámica y sobre todo, que llega a muchísima más gente”. 

La faceta internacional del Festival también es remarcable y enriquecedora. En esta ocasión se podrá admirar una de las colecciones etnográficas más prestigiosas de Rumanía: Colectia Etnografica Marius Matei. De la mano de este joven etnógrafo de Timisiora se recorrerá el jardín antropológico que constituye la región llana de Banat, con la riqueza ornamental de algunas de las más de 3000 piezas, datadas desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, que recopila y documenta con pasión y rigor. Y de Portugal, Mordomarias Vianenses. El traje de Viana do Castelo es un referente en el país vecino y llega al Festival de la mano de Hermenegildo Viana y la colaboración de la Associaçao de Grupos Folclóricos do Alto Minho, la Câmara Municipal de Viana do Castelo y VianaFestas.

Crear comunidad 

Tener presencia de otros países permite contemplar el tema de la indumentaria desde diferentes prismas. “Es súper interesante saber cómo se trabaja, cómo se investiga, cómo se trata la indumentaria tradicional y a qué niveles estamos y situarlo en relación con otros países europeos. Conocer cómo se introduce y cómo se interioriza la indumentaria en la propia sociedad».

A izquierda un traje y a la derechas joyería tradicional mostrada en una edición pasada del Festival.

Para crear estas sinergias, este año cuentan con el apoyo del Ministerio de Cultura de España para la internacionalización del Festival. «Gracias a esta presencia, a esta subvención del Ministerio, pues este año tenemos a Rumanía y a Portugal en el Festival, algo que ya empezamos el año pasado con la participación de Sicilia y nos parece fundamental que el Festival tenga esa ventana abierta a otras partes de Europa para estar en contacto y sobre todo conocer, y que ellos conozcan también, esta tradición en una sociedad que está tan globalizada. Es muy interesante ver también cómo el conocimiento de la indumentaria tradicional se da forma, se interioriza y se asimilan en los colegios, en la escuela, en la vida diaria en otros países”. 

La divulgación es algo fundamental sobre todo, para llegar a las generaciones más jóvenes. “Sería deseable una parte académica, integrada en ese proceso educativo en el cual no solamente la indumentaria sino también nuestra cultura tradicional es un cero a la izquierda comparado con otros sistemas educativos de otros países como por ejemplo Noruega o Suecia, en el cual por ejemplo de qué manera integran esos bailes populares, esa indumentaria tradicional, o ese conocimiento de la propia tradición en el sentido global de cultura tradicional, en esas asignaturas, en esas etapas, sobre todo cuando somos niños y somos muy permeables y nos ayuda a comprender este tema como algo nuestro y no como algo tópico, típico folclórico en el sentido de un folclore turístico, un folclore souvenir. Creo que todo esto hay que desmontarlo y a través por ejemplo de nuestro Festival, creemos que se entiende la indumentaria como una materia didáctica como algo científico, tangible que debemos primero, conocer, y después proteger pero que también tenemos que divulgar porque si no divulgamos, ahí nos quedamos”.